Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

CUMMINS SPECIAL, EL PRIMER DIESEL GANADOR

CUMMINS SPECIAL, EL PRIMER DIESEL GANADOR

Clessie Cummins fundó su empresa de motores diésel en 1919 con intenciones de fabricar unidades estacionarias y marinas bajo licencia de la empresa holandesa Hvid.

Para intentar convencer a los fabricantes de automóviles de las bondades de sus impulsores diésel decidió participar en las 500 millas de Indianápolis de 1931 donde finalizaron en 13º posición, pero culminando toda la carrera sin necesidad de cargar combustible ni de cambiar neumáticos.

Para el segundo intento, en 1934, llevaron dos autos, uno equipado con motor de 4 tiempos y la otra unidad con un impulsor de 2 tiempos. El primero abandonó la carrera por fallas en la transmisión, mientras que el segundo cruzó la meta en 12º posición pero con el motor completamente fundido y desde entonces en la empresa descartaron definitivamente el desarrollo de otros impulsores del mismo tipo.

Posteriormente en 1950 Don Cummins logró convencer a su hermano Clessie de construir un nuevo monoplaza para volver a correr las 500 millas, esta vez con una versión mejorada del motor 6 cilindros, aunque finalmente tuvieron que abandonar por problemas en el sobrealimentador. El fracaso no le hizo perder la motivación a Clessie y dos años más tarde invirtió medio millón de dólares para que Kurtis-Kraft les construyera un nuevo monoplaza con el único objetivo de ganar la competencia.

El Cummins Special de 1952 – ver también – era un vehículo muy avanzado para la época, disponía de un chasis muy ancho diseñado en el túnel de viento con el conductor desplazado hacia un costado para mejor reparto de masas, tenía suspensiones independientes y estaba equipado con 4 frenos de discos ventilados de doble cáliper (posiblemente, los primeros de este tipo)

Además aprovecharon las ventajas reglamentarias para montar un motor Cummins JBS de 6 cilindros con 6,6 litros de capacidad al que le añadieron un turbocompresor (el primer monoplaza del mundo con este dispositivo), que le permitía alcanzar una potencia máxima de 430HP a 4.500rpm.

En los entrenamientos del sábado el Kurtis-Kraft Cummins Diesel Special pilotado por Freddie Agabashian sorprendió a todos marcando la pole position con un record de 138,010 mph en un solo giro, llegando a alcanzar una velocidad máxima de 139,104mph. Lamentablemente en carrera solo pudieron sobrevivir 72 giros debido a la rotura del turbo, la falta de experiencia de los ingenieros con este inédito dispositivo llevó a ubicarlo muy abajo en una posición donde fue absorbiendo los residuos de los neumáticos de los otros coches.

Después de la hazaña y de la gran repercusión publicitaria Cummins abandonó la competición definitivamente, en parte porque suponía que el reglamento de los motores diésel iba a ser modificado en las siguientes temporadas y eso iba a atentar contra sus intereses.

Esa fue la última vez que un monoplaza diésel participó en las 500 millas de Indianápolisver también – y tuvieron que pasar más de 50 años para que los fabricantes volvieran a interesarse en el uso de este tipo de mecánica en competición, pero desde entonces y hasta la actualidad los motores diésel son los dominadores absolutos en carreras de resistencia como las 24 horas de Le Mans y el Dakar.

 

Textos: © Fabian Matias Rossi

Fotos: © Cummins, otras © Unknown

Show CommentsClose Comments

Leave a comment