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DOME, DEL FRACASO COMERCIAL AL ÉXITO EN LAS JUGUETERÍAS

DOME, DEL FRACASO COMERCIAL AL ÉXITO EN LAS JUGUETERÍAS.

La historia de Dome, fabricante nipón de coches deportivos, es muy curiosa porque a pesar del fallido intento de construir su primer auto de altas prestaciones lograron atraer el interés de muchos fabricantes de juguetes quienes, a través de la venta de derechos de imagen, le proporcionaron el capital necesario para la supervivencia de la empresa.

Minoru Hayashi fundó Dome en 1975 con la idea de construir coches deportivos aprovechando la experiencia previa de su empresa Hayashi Racing en la fabricación de accesorios de alto rendimiento para vehículos de calle y de competición, donde ya habían experimentado preparando coches sobre la base del Honda S600.

«Karasu» el GT realizado sobre la base del Honda S600

El Dome Zero fue presentado en el Salón de Ginebra de 1978 y causó gran sensación en la prensa, tenía un diseño con una notable inspiración en el Stratos Zero y el Lamborghini Countach creados por el prestigioso estudio Bertone, tomando prestados muchos elementos estéticos como las proporciones afiladas, los pasarruedas traseros o las ventanas dobles al estilo del famoso prototipo italiano. Sin embargo, a pesar de su inconfundible estilo latino, las líneas carrocería fueron obra de Masao Ono, jefe de diseño de la compañía.

Por el lado de la mecánica, contaba con un impulsor Nissan L28 (derivado del motor Mercedes M130) de 2,8 litros con 145CV alimentado por tres carburadores Solex en ubicación central posterior, la tracción llegaba a las ruedas traseras a través de una caja ZF de 5 relaciones.

El chasis contaba con suspensiones de doble paralelogramos en ambos ejes con frenos de discos Girling en las 4 ruedas, tomados del Subaru Leone, mientras que la cremallera de dirección provenía del Honda Accord. El reducido peso del conjunto de sólo 920Kgs le permitía entregar grandes prestaciones a pesar de la poca potencia, con una velocidad punta de 220Km/h y la aceleración de 0-100 en menos de 7 segundos.

Lamentablemente, el Dome Zero no fue homologado en Japón y su fabricación fue postergada, mientras tanto hubo muchos fabricantes de juguetes interesados en realizar miniaturas del coche y proporcionaron el capital necesario para la supervivencia de la empresa, siendo el Dome Zero un modelo muy popular en los autitos de juguete asiáticos de los ´80s y ´90s.

Posteriormente, realizaron algunas modificaciones al auto creado el nuevo Dome P2 con intenciones de poder homologarlo en los EEUU, situación que tampoco lograron conseguir.

Una vez cancelada definitivamente la fabricación decidieron adaptar el vehículo para competir en las 24 horas de Le Mans en 1979 y 1980 con el Dome RL alcanzando un éxito moderado, pero que fue la piedra fundamental del equipo que posteriormente se dedicó a desarrollar modelos para F3, F3000 y Sport Prototipos con mejores resultados.

 

Dome volvió a la carga asociados con el empresario Yoshikata Tsukamoto de la firma Wacoal, fabricante de lencería femenina. El nuevo modelo se presenta en el Salón de Tokio de 1989 con el nombre de Jiotto Caspita, un auténtico supercar de motor central con prestaciones de infarto y un diseño espectacular, siendo su imagen muy popular en productos infantiles de principios de los ´90s (cartucheras, carpetas, álbumes de figuritas, etc).

El modelo fue desarrollado con la participación de Jiotto Desing Incorporated, la empresa conjunta creada por la sociedad, y sus líneas fueron dibujadas por el vicepresidente de la compañía, Kunihisa Ito. El chasis estaba construido en aluminio y fibra de carbono con la colaboración de Mitsubishi.

Contaba con una mecánica tomada directamente de la F1, inicialmente se montó el impulsor Motori Moderni 1235 que utilizaba el equipo Coloni en la máxima categoría (y que luego fue vendido a Subaru en su ingreso a la F1) aunque en este caso la potencia estaba limitada en 456CV a 10.000rpm, que sumado al reducido peso de 1.100Kgs le permitían llegar a 320Km/h y solo 4,7s para alcanzar los 100Km/h.

La idea era que Subaru formara parte del proyecto, pero los pésimos resultados en competición sin siquiera lograr clasificarse en ningún GP hacen que el fabricante japonés se retire abruptamente de la F1 y del suministro de motores para Jiotto.

Posteriormente en 1993, el Caspita Mk2 utilizó un motor Judd V10 con 585CV a 10.750rpm, alcanzando los 340Km/h con una aceleración 0-100 en 3,4s. Contaba con una suspensión dinámica que podía variar su altura desde los 7 a los 13cm y un alerón controlado electrónicamente.

Pero Judd decide vender su impulsor a Yamaha, que ya tenía previsto su propio deportivo con mecánica de F1, el OX99-11, y Jiotto se vuelve a quedar sin mecánicas.

Inicialmente, estaba previsto fabricar una pequeña serie de 30 unidades del Caspita con un precio de 100.000.000 de yenes (US$700.000), las complicaciones hicieron que el proyecto se postergara hasta que fue cancelado definitivamente en 1993 con solo 2 prototipos construidos oficialmente, aunque algunas fuentes afirman que podrían llegar a ser unas seis unidades en total.

Textos: © Fabián Matías Rossi para TargaSport

Fotos: ©Unknown

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