LA CARRERA COMPLETA DE MICHELE MOUTON EN EL RALLY

Costa de Marfil, 1982. El calor caía pesado sobre la tierra y los autos empezaban a acusar desgaste. Michèle Mouton seguía adelante en una carrera que exigía tanto a la mecánica como a la cabeza.

En medio de ese contexto recibió la noticia de la muerte de su padre. Decidió largar igual.

Durante el primer día se mantuvo al frente, con margen. El ritmo estaba, el auto respondía dentro de lo posible y la pelea por el campeonato seguía abierta. Pero en la última parte de la carrera aparecieron problemas de transmisión, en la inyección, finalmente, un vuelco que la dejó fuera. Ahí se cerró el campeonato.

Una forma de competir

La carrera de Michèle Mouton se entiende mejor desde una decisión que sostuvo desde el inicio: medirse con los mejores, en las mismas condiciones.

En un ambiente donde las mujeres no eran consideradas dentro de la lógica competitiva real, eligió correr en ese mismo espacio. No buscó circuitos paralelos ni categorías diferenciadas.

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Esa postura firme marcó su recorrido. Cada resultado, cada error y cada avance ocurrieron dentro de un escenario que parecía no estaba pensado para ella. Por eso su nombre sigue apareciendo cuando se habla de rally en serio. No por una excepción, sino por rendimiento.

El contexto en el que aparece

Durante los años 70, el rally atravesaba una etapa de crecimiento. Cambiaban los autos, se ampliaban los calendarios y la exigencia aumentaba carrera a carrera. Sin embargo, el entorno seguía siendo cerrado respecto a la inclusión.

Había pocas mujeres manejando, incluso fuera de la competencia. Dentro del rally, directamente no formaban parte del esquema habitual. Ese marco condicionaba cada paso. No solo por lo deportivo, también por la forma en que eran observadas.

Primeros pasos: del asiento derecho al izquierdo

El vínculo con el automovilismo empezó temprano. A los 14 años ya tenía contacto con autos de carrera.

En 1972 aparece la primera puerta concreta: Jean Taibi la acerca al Rally de Córcega. Primero como espectadora, después ayudándolo en la preparación.

En 1973 debuta como copiloto en el Rally de Montecarlo. Esa experiencia le permite entender el ritmo de una competencia mundial desde adentro.

Un año después, en 1974, pasa a manejar. Corre el Tour de Córcega con un Alpine A110 y termina 12° en Grupo 3. A partir de ahí empieza a construir su lugar.

Aprender en carrera

Entre 1975 y 1976 alterna roles y resultados.

Vuelve a Montecarlo como copiloto y también compite como piloto en distintas pruebas. En paralelo, participa en las 24 Horas de Le Mans dentro de un equipo femenino, donde gana su categoría con un prototipo Moynet LM75.

En rally, los resultados muestran avances pero también límites. Aparecen abandonos por problemas mecánicos en San Remo y Córcega. Radiador, diferencial, fallas típicas de una categoría donde el auto, y el camino definen tanto como el piloto.

El proceso era ese: sumar kilómetros, entender el ritmo, sostenerse y ganar experiencia.

1977: estructura y primeros resultados fuertes

Ese año marca un cambio. Fiat Francia la incorpora a su equipo junto a Jean-Claude Andruet.

El Fiat 131 Abarth no le resultaba cómodo. La referencia que hace es clara: lo sentía pesado, difícil de llevar. Aun así, logra resultados consistentes.

En Córcega termina 8ª y luego 5ª en las ediciones siguientes. En Montecarlo llega a ser 7ª en 1979 y 1980.

Fuera del campeonato mundial, gana el Rally de España en 1977 con un Porsche Carrera RS y termina subcampeona del Campeonato Europeo. Empieza a ser una piloto a seguir, con victoria, incluso de vehículos de características bien diferentes.

Regularidad y evolución

Entre 1978 y 1980 mantiene una línea estable. En 1978 gana el Tour de Francia Automovilístico. En el mundial de rally suma posiciones dentro del top 10 en Montecarlo y Córcega, alternando entre Lancia Stratos y Fiat 131 Abarth.

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No hay grandes picos, pero sí continuidad. Esa base es la que le permite dar el siguiente paso.

Audi y un cambio técnico

En 1980, Audi Sport la incorpora a su programa de rally.

El proyecto no era menor. El Audi Quattro introducía la tracción en las cuatro ruedas en un nivel que no era habitual en ese momento. La apuesta generaba dudas.

Mouton entra en ese proceso. Durante ese año mantiene resultados similares a los anteriores, pero el foco empieza a correrse hacia lo que viene.

1981: la primera victoria

En 1981 completa su primera temporada entera con Audi.

El inicio es irregular: abandonos en Montecarlo, problemas mecánicos en Córcega, descalificación en Acrópolis. También suma un 4° puesto en Portugal.

En octubre llega San Remo y gana el rally.

Ese resultado la convierte en la primera mujer en ganar una fecha del Campeonato Mundial de Rally. Un hecho que, décadas después, sigue sin repetirse. Cierra el año en la octava posición del campeonato.

1982: el año en el que estuvo todo cerca

Audi arranca fuerte. Mikkola y Blomqvist marcan el ritmo, y Mouton se suma a esa pelea.

En Portugal consigue una remontada importante, con 18 victorias de etapa. Termina ganando.

Suma también en Acrópolis y Brasil. Llega a la definición con chances reales de campeonato frente a Walter Röhrl.

El desenlace ocurre en Costa de Marfil. Problemas mecánicos en la parte final, en la inyección y un accidente cuando todavía estaba en carrera la dejan sin título.

Termina subcampeona del mundo.

Durante esa misma prueba recibe la noticia de la muerte de su padre, lo que atraviesa todo el fin de semana. Ese año también es reconocida como Piloto Internacional de Rally del Año.

Años finales en el mundial de rally

En 1983 finaliza quinta en el campeonato.

En Argentina 1983 termina en tercer lugar

Los resultados se reparten entre podios como el del Rally de Argentina, abandonos y problemas mecánicos. Incendios, fallas de motor, accidentes. El nivel del Grupo B también elevaba el riesgo.

En 1984 mantiene algunas participaciones, con menos presencia en los primeros puestos.

1985 y 1986: últimos hitos

En 1985 compite en Pikes Peak y gana la subida. Marca tres registros destacados: primera mujer en lograrlo, primera no estadounidense y récord de tiempo.

En 1986 gana el campeonato alemán de rally con un Peugeot 205 T16.

Ese mismo año, con la prohibición del Grupo B, decide retirarse. Su última participación es en Córcega.

Después de correr

A partir de 1988 se involucra en la organización de la Carrera de Campeones junto a Fredrik Johnsson, en memoria de Henri Toivonen.

Con el tiempo su rol se vuelve institucional. En 2009 asume como presidenta de la Comisión de Mujeres y Deportes de Motor de la FIA. Desde ahí impulsa programas de formación y desarrollo.

En 2011 es nombrada directiva del WRC, con responsabilidad sobre seguridad, calendario y reglamento. También participa en eventos y rallys históricos en distintos años.

Impacto y legado

Su presencia en el WRC cambió la forma en que se evaluaba a una mujer dentro del rally. No desde lo simbólico, sino desde los resultados.

Ganó carreras, peleó un campeonato y se mantuvo durante años dentro del nivel más alto. Los números son claros: 4 victorias, 9 podios y 162 etapas ganadas en 50 participaciones.

Pero su peso no está solo ahí. Sigue siendo la única mujer en ganar una prueba del Campeonato Mundial de Rally. Y lo hizo en una de las etapas más exigentes del deporte.

Michèle Mouton construyó su carrera dentro de un entorno que no estaba pensado para incluirla. Corrió igual, se mantuvo y ganó. Dejando un registro que todavía hoy no fue igualado.

Textos: Ing. Dario Bakus para TargaSport

Fotos: © DPPI, Nikos Katikis, otras unknown

 

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