BONNEVILLE ART & DESIGN

Hay autos que simplemente nos gustan, y hay otros que nos generan algo mucho más difícil de explicar. Nos hacen detenernos, mirar sus formas, escuchar su motor, descubrir cada detalle. Para mí, esa fascinación empezó desde muy chico y terminó convirtiéndose en una profesión.

Soy Javier Mira, diseñador industrial egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, y desde hace más de veinte años estoy vinculado al diseño automotor. Mi especialidad, desde 2005, son los Hot Rods y Muscle Cars americanos, un mundo que me atrapó por su particular combinación de diseño, mecánica, personalidad y cultura.

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En mí adolescencia, me volvían loco los autos americanos, y creo que, el culpable fue un Chevy del 71 o 72 que estaba en mi barrio, de color blanco, 2 franjas negras sobre capot y baúl y llantas Ansen sprint del famoso auto de Starscky & Hutchlas.

Siempre tuve curiosidad por entender cómo estaban hechos los objetos y, sobre todo, cómo funcionaban. Por eso considero que el Diseño Industrial fue una hermosa carrera para mí. No solo me permitió acercarme al diseño de automóviles, sino también, entender los objetos desde muchos otros lugares: su forma, su función, sus materiales, su fabricación y la relación que tienen con las personas.

Cuando comencé la carrera de Diseño Industrial, en 2001, tenía muy claro cuál era mi objetivo: quería diseñar autos.

Paralelamente, hice cursos relacionados con diseño de transporte y fui profundizando cada vez más en el lenguaje del diseño automotor. Para 2005, ya estaba dedicándole mucho más tiempo a este campo, y empecé a orientar mi trabajo hacia los autos que en realidad me apasionaban.

Bonneville Art & Design

Con el tiempo, esa pasión se transformó en Bonneville Art & Design.

La idea detrás de Bonneville es simple: ayudar a transformar una idea en un auto, antes de que esa idea se materialice.

Muchas veces alguien tiene un proyecto en la cabeza. Puede imaginar una determinada pintura, unas llantas, una suspensión, una modificación de carrocería o un interior completamente diferente. El problema es que imaginarlo no siempre alcanza.

Ahí es donde entra mi trabajo.

Desarrollo dibujos y renders que permiten visualizar cómo podría quedar un automóvil antes de comenzar la construcción. Esto no solamente sirve para que el propietario pueda ver su proyecto terminado antes de gastar dinero en él, sino también para que un taller pueda interpretar con mayor claridad hacia dónde tiene que ir la construcción.

Trabajo sobre diseño exterior, interiores, modificaciones de carrocería, combinaciones de colores, partes especiales y detalles específicos de cada vehículo.

También asesoro a los propietarios en la elección y combinación de diferentes componentes. Porque en un proyecto custom no alcanza con poner buenas piezas: hay que conseguir que todas hablen el mismo idioma.

Una llanta puede ser espectacular por sí sola y, sin embargo, no funciona visualmente en determinado auto. Lo mismo puede pasar con una altura de suspensión, un color, un paragolpes o un diseño interior.

Para mí, el diseño está justamente en conseguir que todo eso funcione como un conjunto.

Del boceto al render

Mi proceso creativo comienza, casi siempre, con un boceto.

Sigo teniendo una relación muy fuerte con el dibujo tradicional. El lápiz permite pensar rápido, equivocarse, borrar, volver a empezar y probar ideas sin demasiadas vueltas. Es una herramienta extraordinaria para capturar una proporción o una actitud en pocos minutos.

Después llega la etapa digital.

Utilizo principalmente Adobe Photoshop para desarrollar los renders, trabajar las proporciones, colores, materiales, iluminación y todos aquellos detalles que permiten acercarnos a una representación mucho más realista del vehículo.

Pero el objetivo no es simplemente hacer una imagen linda.

Un buen render tiene que comunicar una idea. Tiene que permitir que alguien pueda mirar el auto y decir: “Esto es exactamente lo que quiero construir”.

Cuando el diseño termina convertido en un auto real

Uno de los proyectos que más recuerdo y que considero uno de los trabajos más importantes que tuve la posibilidad de realizar fue una Chevrolet 3100 de 1947, más conocida por los argentinos como Chevrolet “SAPO”, desarrollada para un cliente australiano y construida por el reconocido taller Image Conversion.

En ese proyecto participé desarrollando los renders de prácticamente todo el vehículo: exterior, interior, caja de carga y vano motor.

Fue un trabajo en el que había que tener muchísimo cuidado con las proporciones y con la identidad de la camioneta original. La intención no era simplemente transformar una 3100 en algo moderno, sino conseguir una interpretación personalizada que mantuviera intacta la esencia del modelo.

El resultado fue realmente sublime.

Lo más gratificante fue ver que aquello que había comenzado como dibujos y renders terminaba convertido en un automóvil real, construido siguiendo aquella visión inicial.

Después llegó otra parte increíble de la historia: el vehículo comenzó a presentarse en distintos eventos y fue ganando premios en cada presentación.

Para un diseñador, no hay muchas cosas mejores que eso. Ver un dibujo propio convertido en un auto que existe físicamente ya es una satisfacción enorme. Verlo después competir y ser reconocido por el público y los jueces es algo que realmente te llena de orgullo.

Ese proyecto también me confirmó algo en lo que creo profundamente: el diseño no es un paso decorativo dentro de la construcción de un auto. Puede ser una herramienta fundamental para definir el resultado final.

Diseñar para construir

Una de las cosas que más me interesa de mi trabajo es justamente ese vínculo entre el diseño y la construcción.

No me interesa diseñar autos que solamente funcionen en una pantalla.

Me interesa que puedan construirse.

Cuando diseño una modificación de carrocería, un interior o una combinación de componentes, trato de pensar también en cómo ese concepto puede convertirse en una pieza real. Por supuesto, cada proyecto después necesita su correspondiente desarrollo técnico y de ingeniería, pero el diseño tiene que plantear una dirección clara desde el principio.

Esto es particularmente importante en los Hot Rods y Muscle Cars, donde muchas veces se mezclan piezas de diferentes épocas, fabricantes y tecnologías.

El desafío está en lograr que parezca que todo pertenece al mismo auto.

El arte de modificar sin perder el alma

Creo que uno de los mayores desafíos actuales del mundo del automóvil clásico es encontrar el equilibrio entre lo antiguo y lo moderno.

Los restomods demostraron que un clásico puede tener una suspensión moderna, mejores frenos, dirección asistida, inyección electrónica, tecnología actual e incluso interiores completamente renovados sin perder necesariamente su identidad.

Pero hay una línea muy fina.

Podés mejorar un auto y hacerlo más rápido, más seguro y más cómodo, pero si te pasás de rosca podés terminar perdiendo aquello que hacía especial al auto original.

Por eso, cuando diseño un clásico modernizado, trato de respetar siempre su ADN.

Me gusta pensar que el auto debería poder ser reconocido inmediatamente por su silueta, sus proporciones y sus elementos característicos, aunque debajo de esa piel haya soluciones completamente contemporáneas.

Para mí, modernizar no significa borrar el pasado.

Significa encontrar una manera de hacerlo convivir con el presente.

Cada auto tiene una historia

Otra parte de mi trabajo que disfruto muchísimo es realizar retratos personalizados de automóviles.

Porque no todos los proyectos necesitan terminar en una construcción. A veces simplemente queremos tener una imagen de nuestro auto. Y eso también tiene un enorme valor.

Un automóvil puede representar años de trabajo, un recuerdo familiar, el auto que alguien soñó durante toda su vida o simplemente aquella máquina que siempre quiso tener.

Por eso me gusta pensar que un retrato automotor no es solamente un dibujo. Es una manera de conservar una parte de esa historia.

No importa si se trata de un Hot Rod espectacular, un Muscle Car, una camioneta clásica o un auto que tiene un valor sentimental enorme para su propietario.

Cada auto tiene una historia y cada historia merece ser contada.

El futuro del diseño custom

El mundo del custom está cambiando. Hoy tenemos acceso a tecnologías, materiales y herramientas que hace algunas décadas eran prácticamente impensables. Al mismo tiempo, las posibilidades de personalización son cada vez mayores.

Pero sigo creyendo que, más allá de la tecnología disponible, el concepto fundamental no cambió: primero hay que tener una buena idea.

La computadora puede ayudarnos muchísimo. Photoshop permite modificar colores, materiales, proporciones y detalles en cuestión de minutos. Las nuevas herramientas digitales permiten visualizar cosas con un nivel de realismo impresionante.

Pero ninguna herramienta reemplaza la capacidad de observar un auto, entender sus proporciones y saber qué necesita para verse bien.

En definitiva, seguimos hablando de diseño. Y el diseño, para mí, siempre empieza por mirar.

Diseñar autos es contar historias

Después de tantos años trabajando con autos, sigo teniendo la misma sensación que cuando era adolescente y veía por primera vez un Hot Rod o un Muscle Car que me llamaba la atención.

Todavía me detengo a mirar una buena carrocería. Todavía me interesa descubrir por qué determinada proporción funciona. Todavía me entusiasma un buen diseño de llantas, una línea de cintura bien resuelta o una modificación de carrocería que parece haber salido así de fábrica.

Quizás eso sea lo más lindo de esta profesión: que nunca terminás de aprender.

Hoy mi trabajo consiste en ayudar a otras personas a imaginar sus propios autos y, de alguna manera, hacer que puedan verlos antes de que existan.

Desde Argentina, y a través de Bonneville Art & Design, tengo la posibilidad de trabajar con gente de distintos lugares del mundo que comparten la misma pasión. Porque, al final del día, no importa demasiado en qué país estés.

Si escuchás un V8 y te das vuelta para mirar qué viene, probablemente entendamos bastante bien de qué estamos hablando.

Bonneville Art & Design

Podés conocer más sobre mi trabajo y ver proyectos, renders y diseños en Instagram: @bonneville.art.design y en Facebook: Bonneville Art & Design.

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