Una tarde con Eduardo Sal-Lari: historias de industria, sueños y automóviles argentinos. Hay encuentros que uno planifica durante semanas. Otros simplemente aparecen, casi como un regalo inesperado.
Todo comenzó con una invitación de Rodrigo Munini, un amigo y apasionado del universo de los clásicos y propietario de Citroën (y su padre tuvo un IES). Rodrigo había organizado una reunión muy especial: compartir una tarde con Eduardo Sal-Lari, el ex dueño de IES Industrias Eduardo Sal-Lari.
No era una entrevista convencional, tampoco una conferencia y mucho menos una presentación formal. Era simplemente un grupo de personas unidas por la misma pasión: los automóviles, la ingeniería y la historia industrial argentina.
Nos reunimos alrededor de una mesa, con café de por medio, revistas de época, naipes de autos, maquetas a escala de sus autos y principalmente sin apuros.

Eduardo firmando autógrafos en naipes de la época
La conversación tomó vida propia, en momentos con un hilo conductor y preguntas, en otro una charla donde todos aportaban.
Y eso fue, justamente, lo que hizo única la experiencia, porque Sal-Lari no respondía preguntas, contaba historias, recuerdos, sentimientos.
Historias que comenzaban en la inmigración europea de sus padres, recorrían la Argentina industrial de los años sesenta y setenta, pasaban por Citroën, Juan Manuel Fangio, Oreste Berta, Heriberto Pronello y desembocaban en una idea que todavía hoy parece revolucionaria: demostrar que era posible fabricar automóviles argentinos desde una empresa nacional.
Te invitamos a descubrir EL PRONELLO HUAYRA FORD QUE IRÁ A GOODWOOD

Amistad Sal-Lari y Fangio
Desde los primeros minutos quedó claro que no estábamos frente a un empresario común. Cada recuerdo llevaba implícita una enseñanza, cada anécdota escondía una decisión técnica, cada proyecto nacía de una convicción mucho más profunda que un simple negocio.
Sal-Lari siempre vuelve al mismo concepto: la industria como herramienta para generar trabajo, conocimiento y desarrollo. Una idea que sigue defendiendo incluso hoy, con 86 años, cuando continúa imaginando y proyectando nuevos emprendimientos industriales.
Uno de los momentos más memorables llegó cuando relató cómo Fangio, casi con la naturalidad de quien llama a un amigo para tomar un café, levantó el teléfono y convenció a Oreste Berta de involucrarse en un desarrollo mecánico que parecía imposible. No fue una historia repetida de los libros. Fue el relato íntimo de quien estaba del otro lado de esa conversación.
Ya sabias sobre? UN RENAULT 12 BY BERTA CON ÁRBOL DE LEVAS A LA CABEZA
A medida que avanzaban las horas también aparecieron los recuerdos del nacimiento del Gringo y la Gringa, los desafíos técnicos para mejorar sus motores y la obsesión permanente por fabricar cada vez más componentes dentro del país.

Eduardo y el Furgón IES Gringa
Para Sal-Lari, desarrollar tecnología nunca fue un objetivo secundario; era la esencia misma del proyecto industrial.
La conversación también permitió descubrir una faceta menos conocida del ingeniero. Lejos de mostrarse nostálgico, hablaba del futuro.
Recordaba el proyecto de un automóvil latinoamericano, concebido como una verdadera integración industrial entre distintos países de la región, décadas antes de que la globalización hiciera habituales esas estrategias productivas.

Proyecto Automóvil Latinoamericano
Escucharlo recordar que detrás de cada automóvil existe mucho más que un diseño atractivo o un motor eficiente, hay negociaciones, ingeniería, fracasos, intuición y audacia.
Y, sobre todo, hay personas capaces de sostener una idea incluso cuando todos alrededor creen que es imposible. Quizás esa sea la mayor enseñanza que dejó la tarde. Porque no se habló únicamente de automóviles.
Repasamos cómo un ingeniero argentino decidió desafiar a una industria dominada por gigantes internacionales (y lobbies locales) convencido de que nuestro país también podía diseñar, desarrollar y fabricar vehículos propios.
Cuando terminó la reunión, nadie tenía la sensación de haber realizado una entrevista.
Habíamos asistido a una verdadera clase magistral sobre la historia de la industria automotriz argentina, narrada por uno de sus protagonistas, desde bien adentro.

IES Super América
Aquellas tres horas de conversación y rico café con medialunas (hechas por Eduardo Sal-Lari) contenían mucho más de lo que podía entrar en una sola nota.
Por eso, este artículo es apenas el comienzo. En las próximas entregas de TargaSport recorreremos, con mayor profundidad, las historias detrás de Juan Manuel Fangio y Oreste Berta, el nacimiento del Gringo y la Gringa, la creación de la fábrica de Mercedes (Provincia de Buenos Aires) y el ambicioso proyecto del automóvil latinoamericano.
Te puede interesar leer sobre EL PROYECTO AUTO DEPORTIVO MARCA FANGIO

Publicidad de época, IES Gringa 4×4
Porque algunas conversaciones merecen mucho más que una entrevista. Merecen convertirse en un documento para preservar la memoria de la industria automotriz argentina.
Textos: Ing. Dario Bakus para TargaSport
Fotos: © TargaSport y otras unknown
Gracias por documentar la historia ejemplar de un Prócer de la Patria, que hoy a sus 86 años sigue demostrando, día a día, que con Ciudadanos como El, este país todavía puede albergar esperanzas.