EDUARDO JOSE COPELLO, UN SEÑOR, EN LAS PISTAS Y EN LA VIDA

Repasaremos la carrera deportiva profesional de Eduardo Copello, un referente de la época dorada del automovilismo argentino. Un señor en las pistas y en la vida.

Inicios

Nació en la provincia de San Juan el 13 de febrero de 1926, se recibió de ingeniero, pero su gran pasión desde muy joven fueron los autos de carrera, apodado “El Cardenal” por su apellido similar al Cardenal Copello. También le decían “El Maestro”, era un piloto muy veloz y técnico, capaz de detectar cualquier problema en el auto en muy corto tiempo.

Debuto con una coupé Ford que armo con un grupo de amigos con mucho entusiasmo, pero el auto no pasaba los 150 Km/h, lo que provocó que se desanimara. Contaban sus amigos en su carrera debut desanimado por el rendimiento del Ford, desde el auto vio a sus amigos que estaban comiendo un asado, frenó, se sacó el casco y se puso a comer el asado con sus amigos, una de las tantas anécdotas de este hombre.

Eduardo José Copello

El primero de abril de 1957 gana su primera carrera en el “Gran Premio de la Vendimia” en el parque General San Martin ganándole al piloto mendocino Hugo Gimeno, la categoría era Mecánica Nacional, luego decide probar suerte en Europa, pero no le va bien, a pesar de recibir una invitación para competir en Marruecos en una competencia sin puntos, decide no aceptarla y se volvió a Argentina.

A continuación, tuvo unos años difíciles en lo que respecta a su vida personal, y también por la dedicación a otras actividades como ser negocios familiares de fincas y bodegas y también la venta de automóviles, y eso los mantuvo un tiempo alejado de la actividad deportiva.

1966

En 1966 descubre que, en la pequeña ciudad de Alta Gracia, había un joven que había obtenido un buen rendimiento en los motores Renault para Turismo Mejorado, inmediatamente viaja a esa ciudad y al poco tiempo comienza una relación de amistad con Oreste Berta que duraría hasta el final de su vida como piloto profesional.

Luego radicado en Córdoba comenzó a competir con los productos de Berta con muy buenos resultados, Oreste le propuso competir en Turismo Carretera con un Renault Gordini, y el 13 de marzo de 1966 ante un autódromo de Buenos Aires repleto de gente hizo el debut el Renault Gordini apodado “El ratón escandaloso” que llego a puntear durante el comienzo de la competencia, tenía 98,8 HP a 7400 RPM, 1000 cc y dos carburadores Weber doble boca, o sea casi 100 HP por litro de cilindrada y un peso alrededor de 475 Kg. Luego de esa demostración, sacudón causado al status-quo de la categoría, se cambió de reglamento llevando el peso mínimo 1200 KG por lo tanto el Gordini ya no era competitivo.

Renault Gordini en TC

Renault Gordini en Turismo Mejorado

En 1966 Eduardo Copello se consagra campeón Argentino de Turismo Mejorado.

1967

En 1967 se presenta el equipo IKA-Renault de Turismo Carretera con Heriberto Pronello en los chasis Torino y Oreste Berta responsable en los motores. Los pilotos eran Hector Luis Gradassi, Jorge Ternengo y Eduardo Copello siendo este el primer piloto, la denominada “CGT”.

En principio la empresa tenía la idea de que los coches respetaran la línea de los autos de calle de manera que la gente se identificara con los Torinos, pero la posibilidad reglamentaria permitió que Berta decidiera que el coche de Copello luciera en su debut una trompa aerodinámica diseñada por Heriberto Pronello.

El debut llegó con triunfo de Gradassi con el Torino convencional, pero según Berta el auto de Copello ganaba unos 5 km/h de velocidad final con esa trompa, esta era entonces la primera versión de las famosas Liebres.

Liebre Torino

El avance tecnológico se dio vertiginosamente y la gente de Ford se adelantaba poniendo en pista al Prototipo Ford con motor V8, por lo tanto, el equipo IKA-Renault no se quedaba atrás y gracias al trabajo de Heriberto Pronello se presentó la nueva Liebre Mk II.

Liebre MK II Torino Eduardo Copello

Liebre MK II Torino en circuito

Eduardo José Copello se consagró campeón de Turismo Carretera en 1967 ganando las siguientes competencias:

  • 02/04/1967 Autódromo General San Martín
  • 09/04/1967 Circuito semipermanente Onofre Marimón, Córdoba
  • 16/04/1967 Circuito semipermanente, General Pico, La Pampa
  • 14/05/1967 Mar del Plata
  • 04/06/1967 Autódromo Municipal (n°2), Ciudad de Buenos Aires
  • 17/08/1967 Autódromo Municipal (n°2), Ciudad de Buenos Aires
  • 08/10/1967 Autódromo El Zonda, Rivadavia, San Juan
  • 12/11/1967 Tandil
  • 03-09/12/1967 GP Argentino

Copello y Berta en la Liebre MKII

1968

Para 1968 Oreste Berta llegó a un acuerdo con IKA-Renault e instaló el equipo de competición a su propio taller (en ese momento en su casa), contrató a Eduardo Copello y Nasif Estefano para competir en TC ambos con Liebre MK II y Copello también en Mecánica Argentina Formula 1 con un chasis Cooper TF81-Tornado, que originalmente había corrido en F1 internacional. – ver también

1968 Liebre MK II y MAF1

Copello se adjudicó el Campeonato Argentino de MAF1 Mecánica Argentina Formula 1, y en Turismo Carretera salió subcampeón. Ese año se produjo el gesto más caballeresco que se recuerde en el automovilismo Argentino, en la última carrera de TC que se disputo en el autódromo de Buenos Aires, el campeonato estaba disputado entre Copello y Pairetti, antes de largar la competencia final, Eduardo Copello se bajó del auto y se dirigió al Trueno-Naranja de Pairetti y le dijo “Carlos, corre tranquilo, ya sos el campeón, tengo el motor fundido”, solo un verdadero deportista puede hacer algo así.

Eduardo José Copello Cooper TF81-Tornado

1969

Para la temporada 1969 IKA-Renault decidió darle apoyo oficial con patrocinio de Shell a Eduardo Copello para que formara un equipo para competir en la nueva categoría Sport Prototipo y en MAF1ver también – , el equipo estaba formado por Copello y Ruesch al comando de chasis Numa-Tornado, y Nasif Estefano con un Romero-Tornado esto en lo que respecta a pilotos, Oreste Berta como proveedor de motores, pero no formando parte del equipo de acuerdo al nuevo contrato que tenía con IKA-Renault.

Eduardo José Copello se consagro como el primer campeón del Sport Prototipos en 1969, de esta manera fortaleció aún más el vínculo que tenía con IKA-Renault, marca que nunca dejaría hasta el final de su carrera deportiva como piloto y también como asesor deportivo en dicha empresa. – ver también

1969 SP y MAF1

Adicionalmente, en agosto de 1969, Copello integró la misión argentina para participar en la 84 Horas de Nurburgring. El Torino número 3 conducido por Eduardo José Copello, Oscar Mauricio Franco y “Larry” Alberto Jorge Rodríguez Larreta fue el auto que más vueltas giró (334 vueltas), y por lo tanto sería el ganador de la competencia, pero por una penalización llego en cuarto lugar con 315 vueltas. – ver también

Torino de Copello, Franco y Larry

1970

En la temporada Internacional de Sport Prototipos de 1970, competencia que se desarrolló sin puntaje por el campeonato mundial el piloto Anthony Dean le ofreció a  Eduardo Copello compartir la conducción de su Porsche 908 en dicha carrera, como resultado de esta sociedad fue la obtención del tercer puesto y podio en dicha competencia.

Copello al comando del Porsche

Anthony Dean y Eduardo Copello en el podio

Después de obtener el campeonato de SP de 1969 la posición de Eduardo Copello en IKA-Renault se hizo más sólida, e inclusive era Copello el que determinaba el rumbo en materia deportiva.

En 1970 volvió a representar oficialmente a IKA-Renault y Shell en Sport Prototipos y MAF1, además de Turismo Carretera Formula “B”, que el año anterior era representado oficialmente por Gastón Perkins, el equipo quedó comprendido por Copello en SP y TC y Emilio Bertolini pupilo de Eduardo en MAF1. – ver también

Copello y la Liebre II TC formula “B”

Eduardo Copello se consagró en 1970 Campeón Argentino de Turismo Carretera Formula “B”. En esa época se hacían carreras de TC en sierras en Córdoba y en la carrera de Jesús María – La Cumbre, ganada por Copello, decía “Me guiaba por los postes telefónico, no se veía nada por la tierra que levantaban los autos”, inolvidable.

Por las sierras cordobesas

En cambio, en Sport Prototipos no tuvo suerte, si bien empezó bien el campeonato ganando una competencia en el autódromo Cabalén de Alta Gracia, su auto el Numa-Tornado que había sido actualizado para ese año, fue superado por autos más modernos, a mitad de año apareció el Berta-Tornado motor delantero del equipo de Oreste Berta que no tenía nada que ver con el equipo oficial, Di Palma con ese auto siempre estaba entre los de punta inclusive gano una carrera en el autódromo de las Flores.

Copello convenció a IKA-Renault de comprar un auto similar debido a que todavía matemáticamente podía retener el título, si bien el auto anduvo muy la diferencia obtenida por Garcia Veiga fue indescontable y por lo tanto no pudo retener el título.

Aquí les muestro una foto de cuando probaron el Berta-Tornado antes de entregárselo al equipo de Copello.

Copello a bordo del nuevo Berta-Tornado

1971

Llegó 1971 con el nuevo reglamento de SP con motor trasero de 4000 cm3, Eduardo Copello asesoró a IKA-Renault explicando que bajo este reglamento lo más conveniente era que Berta se haga cargo del equipo oficial. Debido a que los autos que iba a presentar eran los Berta LR derivados de los que se usaron con el motor Cosworth y habría mucha competencia con autos de Brasil e inclusive un McLaren de SP copiado del original, la empresa le dio la razón y contrató a Oreste Berta como equipo oficial en Sport Prototipos y Turismo Carretera.

Berta propuso a Luis Rubén Di Palma como piloto, e IKA-Renault quería a Copello en el otro auto, pero Eduardo Copello entendió que ya era hora de retirarse y cumplir otras funciones dentro de la empresa y que solo correría alguna competencia, pero no de tiempo completo, propuso a Emilio Bertolini como segundo piloto con el aval del campeonato de MAF1 obtenido en el equipo de Copello de 1970, y así fue como se conformó el equipo.

La última carrera que gano Copello fue la “Vuelta de Pergamino” el 31 de octubre de 1971 en TC con Torino.

Eduardo nos dejó físicamente el 27 de febrero de 2000, víctima de una enfermedad incurable, pero su ejemplo de trabajador incansable perdurara para siempre, el autódromo El Zonda de San Juan le rinde tributo al llevar su nombre, y como mencioné al principio de esta nota, Un Señor en todos los aspectos de la vida.

Textos: © Jorge Scarpitta para TargaSport

Fotos: © Revista Automundo, otras Unknown

 

 

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